
El Coso de los Califas se cubrió en algo menos de media plaza para, en una tade de temperatura muy agradable, ver las evoluciones de tres toreros jóvenes.
César Jiménez (azul pavo real y oro) se mostró en su primera actuación muy poco convencido quizás debido a que no terminó de entender la embestida del de Domecq y no hubo la necesaria conexión lo que conllevó que la faena no levantara el vuelo. Tras un pinchazo, un bajonazo y un descabello vió silenciada su labor.
Sin embargo, en su segunda oportunidad sí que aprovechó las bondades de su oponente. Faena compuesta tomándose tiempo entre tanda y tanda. Momentos muy lucidos que el público, muy entregado toda la tarde, jaleó con hondura. Le apuntamos unos preciosos ayudados poir alto para cuadrar al burel. Estocada casi entera en buen sitio y dos orejas al esportón. Un premio quizás excesivo.



Matías Tejela (azul marino y oro) que se presentaba en Córdoba cayó de pie en el Coso de los Califas. El amable público premió con una oreja cada una de sus faenas, que tuvieron un nivel más que aceptable. El torero estuvo toda la tarde muy dispuesto y el respetable lo tuvo en cuenta. Frente a su primer toro compuso la figura toreando algo despegado, dejando algún muletazo de bella factura.Media estocada tendida en el rincón.
Su segunda faena ha tenido mayor entidad aunque se dejara tocar en exceso los engaños lo que , sin duda, afeó las tandas. Dejó una estocada casi entera tendida y asus manos fué a parar otra oreja. Rehusó salir a hombros por la puerta de cuadrillas.

con la derecha, muletazo largo
Y si la cara fué para los toreros madrileños, la cruz fué para Julio Benítez "El Cordobés hijo". Muy mal toda la tarde. Sin sitio y sin ideas, demostró tener el rumbo perdido. Silencio tras dos avisos y silencio fué su balance en la tarde de ayer, pero sin duda, lo peor fué la pobre imagen que ofreció.
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